Me refugio en mis palabras, como quién camufla sus lágrimas con gafas de sol, no, no se me hace nada fácil, ando en un sube y baja de sensaciones: desde la sonrisa más tonta hasta la angustia más caótica; no me gusta necesitar a las personas, no me gusta para nada, pero sí, lo reconozco, necesito que aparezcas ya, que me des un poco de aire, de ese aire especial tan especialmente especial como tú.
Me haces tanta falta... vuelve ya por favor, necesito fugarme de aquí, contigo, ya, y no, no me importa arriesgarlo todo por ti, aunque mis principios digan que retroceda a lo seguro, pero ya que me importa, he desbaratado todos mis esquemas, he tirado por tierra la base de mi vida, ¿y la razón? No lo sé, no sé porqué he hecho semejante idiotez, o a lo mejor, puede que sea la mejor decisión de mi vida. ¿Crees en el destino? porque yo sí, y sí, me estoy dejando guiar por un tren que me lleva a quinientos kilómetros de aquí, pero que importa, prefiero perder la cabeza, arriesgar, no preguntes porqué, sólo déjalo así, a la improvisación, que más da que todo salga mal, siempre hay una salida para todos, o al menos quiero verlo así; pero ya no volveré al pasado, porque el pasado pasado es, y lo siento, pido perdón a todo el mundo que no comparta mi opinión, o a todo aquel que le choque lo que pienso, pero si he cambiado, da igual que lo haya hecho a mejor o a peor, me siento bien así, a la improvisación.
Seguidores
martes, 24 de julio de 2012
Sí, para ti, sí, tú, intruso que te has metido en mi vida sin llamar.
Qué hija de puta la lluvia que me escribe tu nombre en la ventana, pa' que luego las gotas se corran y me hagan pensar en ti. De una forma extraña, vaya.
Mi jodido corazón se está tomando, sin mi permiso, una ración doble éxtasis tuyo. Yo vacilo con la mirada, le miro bajo los párpados, le rechazo por completo y le miento, le miento y le digo que no quiero que se ilusione... y es que a veces, el corazón no entiende de razones; y la razón no entiende las razones del corazón.
Si te soy sincera, no tuve cojones a preguntarle que hacer, temo demasiado a equivocarme, a no seguir mi filosofía, a romper todos mis esquemas. Se me hace tan sencillo quererte, que me jode. No, no hay derecho a que la vida me ponga las cartas sobre la mesa de esta manera.
Sé que si abriese el diccionario en estos momentos y buscase la palabra masoquista, aparecería mi cara, sí, estoy segura.
Soy de carácter fuerte y actúo por impulsos, y a mí todos ellos me llevan a ti.
Soy de carácter fuerte y actúo por impulsos, y a mí todos ellos me llevan a ti.
Más satisfactorio que un orgasmo, más bonito que los amaneceres de abril, más adictivo que las drogas, más imbécil que cualquier payaso que te haga reír...
Aunque no existas.
(4 Julio.)
Estoy totalmente oxidada de palabras, mi sentido común no quiere hacer lo común, aunque... para que mentir, yo tampoco estoy muy por la labor de hacer lo más lógico. Mi cabeza está en otra parte y ya ni ando buscándola. No pienses. No sueñes. No imagines. No sientas.
¿Pero quién cojones es capaz de no sentir?
Estoy totalmente oxidada de palabras, mi sentido común no quiere hacer lo común, aunque... para que mentir, yo tampoco estoy muy por la labor de hacer lo más lógico. Mi cabeza está en otra parte y ya ni ando buscándola. No pienses. No sueñes. No imagines. No sientas.
¿Pero quién cojones es capaz de no sentir?
Era tan sólo eso, pero no te preocupes soy yo la que funciona mal, la que pide demasiado, bueno no, soy yo la que sueña demasiado, que... hasta lo más coherente se me hace imposible de entender. Me gusta ahogarme en un vaso de agua, pero yo funciono así, soy así de complicada.
Espera, todo llegará. Sí, hasta el más inútil entendería eso, pero yo nunca me llevé bien con el tiempo. Me abrasan las ganas de verte. Joder, quiero verte.
Reconozco, que no entiendo de nada, que no sé que pasa, que me has dejado bloqueada y oxidada de palabras, pero bueno, soy de las que creen que cada persona viene por una razón, que nadie se queda para siempre, y que tú viniste a coserme una sonrisa, a que reviente los niveles de felicidad, bueno, reconozco que fui una irresponsable, no tomé precauciones, me dejé llevar a ti, y aunque estuvieses lejos, te sentía conmigo. Y te voy a entregar un gran trofeo, nunca pensé, te juro que nunca pensé, que podría existir otra persona que me pudiese hacer sentir tanto, otra vez. Y nunca te lo dije, porque siempre me hubiese gustado decírtelo susurrándoselo a tu boca, pero...
Te quiero.
sábado, 21 de julio de 2012
Te echo de menos.
Me gustaría contarte y decirte tantas cosas.
Que sin ti estoy bien, pero no veo la vida del mismo color, puedo seguir adelante, pero que si estas para ayudarme mucho mejor.
Que te quiero, aunque ese te quiero contigo no tenga explicación.
Que este corazón esta vacío sin tu amor.
Que te sigo esperando igual que el primer día, tengo esa esperanza de que vuelvas y me devuelvas la sonrisa, ¿La sigues teniendo? ¿La has cuidado como merecía? La quiero como el primer día.
Que eres eso que necesito para vivir completamente.
Que sin ti es una sensación constante de '¿Qué me falta?' eres tú...
sábado, 12 de mayo de 2012
Tengo miedo de tenerle miedo al miedo.
Miedo cual niña en una horrible noche de tormenta, sin su peluche, y perdida en uno de esos pasillos interminables con miles de puertas a los lados. Al igual que hay miles de puertas, hay miles de opciones, pero solo una es la acertada, y ella esta sola en aquella inmensa oscuridad, no quiere equivocarse, no otra vez más, pero debe decidir que camino tomar y ya no tiene a su peluche con el cuál se sentía protegida, va únicamente con su ser, con el miedo y con una terrible inseguridad que siempre le ha caracterizado. A pesar de que sabía que aquel momento llegaría, no esta preparada, ¿A caso realmente lo ha estado alguna vez para algo? No, nunca, siempre ha tomado las decisiones rápidamente y mal, o aconsejadas por alguien, cosa que realmente no es buena, pero se acaba de dar cuenta, no sabe que hacer, y ahora no hay nadie para decirle, 'entra por la puerta número tres'. ¿Y si se queda ahí parada, dejando todo como esta? No puede evitar mirar continuamente a todas partes buscando la puerta trasera, esa puerta de y para cobardes, la cual si la traspasas te marca de por vida, y ella no puede permitir que una simple pero a la vez complicada decisión la marque de por vida, es demasiado; pero, ¿Y si entra por la puerta equivocada y dicha puerta también le marca de por vida? No puede saber cual es la indicada ¡hay miles de ellas! Una sensación de ahogo le empieza a invadir, eso de no saber que decir siempre le ha provocado algo así. En realidad que ella tenga miedo es compresible, se ha equivocado, se ha caído y se ha herido tantas veces, que ya le da miedo tomar una decisión más y destruirse completamente, cree que es mejor quedarse en su ventana viendo la vida pasar, total en su ventana nadie la puede dañar.viernes, 6 de abril de 2012
Es uno de esos príncipes sin reino.
Mi amigo Óscar es uno de esos príncipes sin reino que corren por ahí esperando que los beses para transformarse en sapo. Lo entiende todo al revés y por eso me gusta tanto. La gente que piensa que lo entiende todo a derechas hace las cosas a izquierdas, y eso, viniendo de una zurda, lo dice todo. Me mira y se cree que no le veo. Imagina que me evaporaré si me toca y que, si no lo hace, se va a evaporar él. Me tiene en un pedestal tan alto que no sabe cómo subirse. Piensa que mis labios son la puerta del paraíso, pero no sabe que están envenenados. Yo soy tan cobarde que, por no perderle, no se lo digo. Finjo que no le veo y que sí, que me voy a evaporar...
Mi amigo Óscar es uno de esos príncipes que harían bien manteniéndose alejados de los cuentos y de las princesas que los habitan. No sabe que es el príncipe azul quien tiene que besar a la bella durmiente para que despierte de su sueño eterno, pero eso es porque Óscar ignora que todos los cuentos son mentiras, aunque no todas las mentiras son cuentos. Los príncipes no son azules y las durmientes, aunque sean bellas, nunca despiertan de su sueño. Es el mejor amigo que nunca he tenido y, si algún día me tropiezo con Merlín, le daré las gracias por haberlo cruzado en mi camino.
Marina. Carlos Ruiz Zafón.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
