Miedo cual niña en una horrible noche de tormenta, sin su peluche, y perdida en uno de esos pasillos interminables con miles de puertas a los lados. Al igual que hay miles de puertas, hay miles de opciones, pero solo una es la acertada, y ella esta sola en aquella inmensa oscuridad, no quiere equivocarse, no otra vez más, pero debe decidir que camino tomar y ya no tiene a su peluche con el cuál se sentía protegida, va únicamente con su ser, con el miedo y con una terrible inseguridad que siempre le ha caracterizado. A pesar de que sabía que aquel momento llegaría, no esta preparada, ¿A caso realmente lo ha estado alguna vez para algo? No, nunca, siempre ha tomado las decisiones rápidamente y mal, o aconsejadas por alguien, cosa que realmente no es buena, pero se acaba de dar cuenta, no sabe que hacer, y ahora no hay nadie para decirle, 'entra por la puerta número tres'. ¿Y si se queda ahí parada, dejando todo como esta? No puede evitar mirar continuamente a todas partes buscando la puerta trasera, esa puerta de y para cobardes, la cual si la traspasas te marca de por vida, y ella no puede permitir que una simple pero a la vez complicada decisión la marque de por vida, es demasiado; pero, ¿Y si entra por la puerta equivocada y dicha puerta también le marca de por vida? No puede saber cual es la indicada ¡hay miles de ellas! Una sensación de ahogo le empieza a invadir, eso de no saber que decir siempre le ha provocado algo así. En realidad que ella tenga miedo es compresible, se ha equivocado, se ha caído y se ha herido tantas veces, que ya le da miedo tomar una decisión más y destruirse completamente, cree que es mejor quedarse en su ventana viendo la vida pasar, total en su ventana nadie la puede dañar.Seguidores
sábado, 12 de mayo de 2012
Tengo miedo de tenerle miedo al miedo.
Miedo cual niña en una horrible noche de tormenta, sin su peluche, y perdida en uno de esos pasillos interminables con miles de puertas a los lados. Al igual que hay miles de puertas, hay miles de opciones, pero solo una es la acertada, y ella esta sola en aquella inmensa oscuridad, no quiere equivocarse, no otra vez más, pero debe decidir que camino tomar y ya no tiene a su peluche con el cuál se sentía protegida, va únicamente con su ser, con el miedo y con una terrible inseguridad que siempre le ha caracterizado. A pesar de que sabía que aquel momento llegaría, no esta preparada, ¿A caso realmente lo ha estado alguna vez para algo? No, nunca, siempre ha tomado las decisiones rápidamente y mal, o aconsejadas por alguien, cosa que realmente no es buena, pero se acaba de dar cuenta, no sabe que hacer, y ahora no hay nadie para decirle, 'entra por la puerta número tres'. ¿Y si se queda ahí parada, dejando todo como esta? No puede evitar mirar continuamente a todas partes buscando la puerta trasera, esa puerta de y para cobardes, la cual si la traspasas te marca de por vida, y ella no puede permitir que una simple pero a la vez complicada decisión la marque de por vida, es demasiado; pero, ¿Y si entra por la puerta equivocada y dicha puerta también le marca de por vida? No puede saber cual es la indicada ¡hay miles de ellas! Una sensación de ahogo le empieza a invadir, eso de no saber que decir siempre le ha provocado algo así. En realidad que ella tenga miedo es compresible, se ha equivocado, se ha caído y se ha herido tantas veces, que ya le da miedo tomar una decisión más y destruirse completamente, cree que es mejor quedarse en su ventana viendo la vida pasar, total en su ventana nadie la puede dañar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Me encanta tu blog :), un besazo.
ResponderEliminarhttp://zapatodetacon.blogspot.com.es/